viernes, 8 de abril de 2011

ANUMERISMO

Cellophane nos ha enviado este artículo publicado en EL PAÍS el 06/04/2011 por Bernardo Marín. Nos habla de lo poco mal visto que está el Analfabetismo Matemático, incluso bien considerado en esos círculos en los que alguna vez oímos: "Es que yo no soy de ciencias", para justificar el desconocimiento en la realización de un cálculo muy simple.
NOTA: A todos aquellos que queréis tener una profesión relacionada con la salud leeros al final del artículo, en los ejemplos, "DIAGNÓSTICO TERRIBLE". Esto ocurre en el día a día de las consultas médicas y me gustaría que os pusierais en la posición del paciente. 

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/anumerismo/incultura/elpepisoc/20110406elpepisoc_1/Tes

Por si alguien no puede enlazar:

EL PAÍS

REPORTAJE: Vida&Artes

El 'anumerismo' también es incultura

Saber pocas matemáticas nos convierte en ciudadanos más manipulables - El desconocimiento de los números carece del reproche social que provocan otras ignorancias

BERNARDO MARÍN 06/04/2011
Comprar un décimo a Doña Manolita "porque ahí cae mucho" sin tener en cuenta la enorme cantidad de números que despacha esa administración de lotería. Traducir del inglés la palabra billion por "billón" sin considerar que en español ese término designa una cifra mil veces mayor. Asumir sin el menor sentido crítico el titular "ocho autonomías, por debajo de la media en gasto sanitario", sin preguntarnos qué tendrá de extraordinario la noticia.

La noticia en otros webs

"En un restaurante a nadie le preocupa decir 'haz la cuenta", critica un experto
Muchas confusiones vienen de la dificultad de abarcar cifras grandes
En matemáticas, España está a 11 puntos de la media de la OCDE
"Antes el que destacaba era un bicho raro, ya no", dice una profesora
Estos tres ejemplos son síntomas de anumerismo, la incapacidad en diversos grados para desenvolvernos en el universo de las cifras. La palabra la popularizó hace 23 años el matemático estadounidense John Allen Paulos en El hombre anumérico (Tusquets), un ensayo que ya es un clásico. Y aunque el término no ha entrado en el diccionario, describe una realidad vigente, un tipo de ignorancia que puede afectar a personas cultísimas en otras ramas del saber. Su precio, según Paulos, es alto. "Usted puede elegir entre tener o no ciertas nociones numéricas pero si no las tiene será más manipulable". Y más proclive a dejarse engañar por charlatanes y pseudocientíficos.
Emilio Lledó, profesor de Historia de la Filosofía y académico, reivindica también las matemáticas como una luz para alumbrar un mundo de manipulación informativa. "Esta ciencia es una lucha constante con la verdad porque en ella, en su exactitud, no caben las ideas mentirosas". Lledó recuerda su etimología: del griego máthema, aprender. Y no solo aprender, sino experimentar. Y no solo experimentar, sino deducir. Y no solo deducir, sino demostrar. Y no solo demostrar, sino estar en contacto con lo verdadero. "Y todo esto", lamenta, "no puede estar muy de moda en un universo que tiende a la falsedad".
A la lucha contra los efectos perniciosos del anumerismo dedica la Real Sociedad Española de Matemáticas su centenario en este 2011. Un combate difícil porque, según su portavoz, Adolfo Quirós, profesor de la Universidad Autónoma, este tipo de analfabetismo no tiene el reproche social de otras carencias. En una reciente entrevista en este diario, Quirós razonaba: "En un restaurante a nadie le preocupa decir 'haz la cuenta'; pero nos cortaría mucho pedir que nos leyeran el menú". "Ahora hay máquinas que lo hacen todo, pero tenemos que saber cuándo nos sale un disparate con una calculadora". Su organización pretende convencer a la gente de que esas cifras que le aterran representan cuestiones de la vida diaria y desentrañarlas ayuda a comprender la realidad.
Quirós propone un ejemplo de cómo saber de números nos vuelve ciudadanos mejor informados: al presentar la decisión de reducir la velocidad en carretera a 110 kilómetros por hora, el Gobierno aseguró, en un primer momento, que se pretendía ahorrar "el 15% en la gasolina y el 11% en gasóleo". Si no hacemos un mínimo esfuerzo intelectual asumiremos las cifras sin más. Una reflexión rápida demuestra que el dato no se sostiene: muchos vehículos no alcanzan los 120 km por hora. Y otros se mueven solo o preferentemente por ciudad. El resultado es que el ahorro real se acerca más al 3% del total de combustible, 90 millones de litros al mes, la cifra que dio más tarde el Ejecutivo. Una cantidad notable, pero muy por debajo de la primera. Situar la cuestión en términos cabales nos permite dar fundamento a nuestras opiniones y tomar decisiones más responsables.
Una buena parte de las confusiones provienen de nuestra dificultad para manejar cifras muy grandes, por ejemplo, el número de asistentes a una manifestación. Antes de que iniciativas como las del Manifestómetro pusieran coto a la hiperinflación de asistentes, 300.000 personas parecían pocas para algunas concentraciones. Ahora sabemos que alcanzar esa cifra tiene mucho mérito. "Hagamos la prueba", dice Quirós, "de visualizar ese número". Por ejemplo, esas 300.000 personas ocuparían, a 60 por autobús, unos 5.000 autobuses. Y a 12 metros por vehículo, pegados el uno junto al otro, formarían una hilera de 60 kilómetros que llegaría de Madrid hasta Guadalajara. Y ahora ¿es pequeña una manifestación con 300.000 participantes?
Para Raúl Ibáñez, profesor de la Universidad del País Vasco, esa dificultad para abarcar mentalmente las grandes cifras constituye un primer grado del anumerismo que padecemos todos en mayor o menor medida. En un segundo escalón sitúa a las personas que, teniendo unos conocimientos básicos de matemáticas, se bloquean cuando se enfrentan a una fórmula. Por último, están los que no tienen las más mínimas nociones numéricas, equivalentes en otro plano a los que no saben leer.
¿Los medios de comunicación andan un poco mejor de matemáticas o contribuyen a amplificar los disparates? Josu Mezo, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha, lleva siete años comentando en su blog Malaprensa los errores -numéricos pero también de concepto o de sentido común- que cometemos los periodistas. Cree que muchos errores recurrentes ya no se repiten, aunque otros están enquistados. "Hace poco volví a ver ese titular de 'las comunidades con mayor número de denuncias -en términos absolutos- son Madrid, Cataluña y Andalucía"... "Pues claro", ironiza, "son las más pobladas, la noticia sería que fuera La Rioja".
Para Mezo la cuestión no es tanto de falta de habilidades, como de no estar alerta. Muchos periodistas, dice, "no tienen activado el nopuedeserómetro". "Saben hacer un porcentaje o una regla de tres, pero no tienen la rutina de pensar si algo tiene lógica, de compararlo con otros datos que conocen para saber si es un disparate". No cree que los profesionales de los medios estén mal formados, pero sí que muchos tienen una vocación literaria o quieren intervenir sobre el mundo. "No se dan cuenta de que su reto se parece más al de un científico que al de un escritor: deben entender y contar la realidad". Y le asombra que los planes de estudio no incluyan materias específicas para aprender a indagar.
Ibáñez coincide en no vendría mal a los periodistas una formación extra en matemáticas. Y alerta de un error frecuente en las informaciones: muchas noticias dan datos desnudos que no significan nada si no se comparan con otros. Pone como ejemplo un titular reciente: "El 87% de los conductores involucrados en atropellos son hombres". Y se pregunta: "¿Sabe el periodista qué porcentaje de conductores son de sexo masculino? Porque sin ese dato, la noticia no dice nada".
¿Se enseñan mal las matemáticas en España? El informe PISA, de 2009, sitúa a nuestros alumnos 11 puntos por debajo de la media de la OCDE (485 frente a 496), pero en niveles similares a los de compresión lectora o ciencia.
Los profesores de matemáticas, como los del resto de asignaturas se quejan de falta de tiempo y de la masificación de las aulas. Pero apuntan otros problemas específicos. Mercedes Sánchez, profesora asociada a la Universidad Complutense, señala que los chicos desarrollan la inteligencia abstracta a edades distintas y ahí se abre una brecha enorme que solo una enseñanza más personalizada podría cerrar porque "un niño en la masa se pierde". María Gaspar, presidenta de la Olimpiada Matemática Internacional que se celebró en Madrid en 2008, coincide en que la falta de tiempo es uno de los problemas: "Esta materia es muy constructiva, hay que subir los escalones uno a uno para quemar etapas". Añade otra dificultad: "Las matemáticas requieren trabajo constante, un esfuerzo que no todo el mundo está dispuesto a hacer". Y recuerda que la asignatura ha estado marcada por un cierto estigma: "Antes, el que destacaba era un bicho raro, ahora, los compañeros reconocen su valía".
En este punto del debate, Lledó recuerda un chiste "estupendo" de El Roto: "Las carreras con más futuro son las de caballos, dejo la Universidad y me paso al hipódromo". Esta reflexión toca un problema fundamental, según Lledó: "Se está enseñando a los chicos solo a ganarse la vida, que es la manera más triste de perderla". "Hacen falta", reflexiona, "profesores que entusiasmen y eso se pierde en una Universidad absolutamente pragmatizada, mera transmisora de mecanismos vacíos para resolver problemas. Y al final no se profundiza en ese otro asunto, el del cosmos extraordinario del universo abstracto que los seres humanos han sabido crear durante miles de años". Un conocimiento con beneficios, además, para el estudio de otras materias. Porque las matemáticas son "una buena medicina para la fluidez del pensamiento, un mundo de universos ideales que ayuda a la construcción de cualquier realidad".
¿Por qué se acepta con tanta indulgencia la frase "soy de letras" para excusar la falta de nociones muy básicas? "Nadie debería enorgullecerse", opina el filósofo Fernando Savater, "quizá es así porque es más fácil que en una tertulia salga un tema de cualquier otra materia". Savater reconoce que las matemáticas no son lo suyo pero admite que "mal se pueden entender determinados campos del conocimiento sin saber nada de números".
En su terreno, la filosofía, ha habido grandes matemáticos, como Platón -cuya academia estaba presidida por el cartel "nadie entre aquí que no sepa geometría"-, Descartes, Russell... pero también pensadores alejados de los números, como Nietzsche. "Si uno quiere dedicarse a la filosofía de la Ciencia, son imprescindibles; no tanto si se va a centrar en la metafísica". En su caso, sí le hubiera gustado saber más de matemáticas. "Estoy avergonzado, cuando mi hijo empezó el bachillerato le empujé a hacer el que combina letras y ciencias, para que no fuera como yo", dice Savater. Pero se resigna: "Es una carencia, pero uno tiene tantas...".
Recapitulamos. Las matemáticas tienen una aplicación práctica en otras ramas del saber. Ayudan a entender el mundo en el que vivimos, a tomar mejores decisiones, a ser ciudadanos más responsables y a vacunarnos contra la manipulación. Pero también pueden proporcionar alegría. Bertrand Russell decía en su ensayo La conquista de la felicidad que si no se había suicidado en su adolescencia fue porque quería saber más de matemáticas. Sin tanto dramatismo pero con el mismo entusiasmo, Lledó se emociona hablando de un mundo que no es estrictamente el suyo. "Tengo un hijo matemático y me doy cuenta de lo que goza con lo que descubre. Intenté leer su tesis doctoral, no entendía mucho pero sí me daba cuenta de que hablaba de un universo maravilloso". ¿Por qué esa fascinación por una realidad que ni siquiera podemos ver? "Tal vez porque somos fórmulas perfectas en un universo hilado en deducciones, análisis, intuiciones...", concluye Lledó.

Cuando los números contradicen a la intuición

El profesor Raúl Ibáñez, profesor de la Universidad del País Vasco y Premio J. M. Saviron de divulgación científica 2010, propone cuatro ejemplos de la vida cotidiana, algunos ya comentados por John Allen Paulos, que demuestran que saber un poco de matemáticas impide que nos dejemos engañar por las falsas apariencias.
- Coincidencia de cumpleaños. En ocasiones nos sorprendemos por "coincidencias" que no son extraordinarias. Por ejemplo. En una comida con 25 personas dos cumplen años el mismo día. La probabilidad de que eso suceda puede parecernos bastante baja, ya que hay 366 fechas posibles. Pero no lo es. A partir de 23 personas ya hay un 50% de probabilidades de que dos compartan día de nacimiento. Con 30 personas supera el 70%. Y en una reunión de 70 pueden apostar lo que quieran con garantías de ganar: supera el 99%.
- Saber y ganar. El concursante de un programa de televisión se enfrenta a la prueba final, en la que hay tres puertas. Detrás de una de ellas hay un coche, y tras las otras dos, nada. Elige una y el presentador ordena abrir alguna de las otras dos, siempre una sin premio. Entonces, tienta al concursante: "¿Desea cambiar de puerta?". La intuición nos dice que da igual, que tendremos un 50% de probabilidades de acertar. Pero no es así. Si nos quedamos en la misma solo tendremos una probabilidad de 1/3 (33%) de conseguir el premio, igual que al principio. Pero si cambiamos, la probabilidad de obtener el coche será de 2/3: seremos ganadores siempre que nuestra primera opción no fuera la correcta. Y partíamos con un 66% de probabilidades de equivocarnos.
- Diagnóstico terrible. Nos hacen una prueba para averiguar si padecemos una grave enfermedad que afecta a una de cada 200 personas. El análisis tiene el 98% de fiabilidad, esto es, falla el 2% de las veces. Damos positivo. ¿Debemos asustarnos? Sí, pero no en exceso. La probabilidad de que padezcamos el mal es del 20%. De cada 10.000 personas, unas 50 tendrán la enfermedad. De ellas, 49 obtendrán un resultado positivo en la prueba y una dará negativo (por el margen de error). En cuanto a la población sana (9.950 personas), 9.751 darán negativo y 199 positivo. Luego la mayoría de las personas diagnosticadas del mal en ese análisis (199 de 248) serán en realidad falsos positivos (80%).
- ¿Es tan improbable? 30 personas van a una fiesta y dejan su sombrero en un perchero. A la salida, cada una toma uno sin fijarse bien si es el suyo. ¿Qué probabilidad hay de que ninguna acierte? La intuición nos señala que es muy difícil que suceda, pero no lo es tanto. La probabilidad de que ninguno de los asistentes se lleve su sombrero es de alrededor del 37%. Aproximadamente la misma, por cierto, que la de que acierte solo uno.

martes, 22 de marzo de 2011

LA FÍSICA Y LAS MATEMÁTICAS OMNIPRESENTES

Este vídeo, interesante para todos, está dedicado especialmente para aquellos alumnos que creen que se puede estudiar ciencias sin saber MATEMÁTICAS y FÍSICA.

viernes, 11 de marzo de 2011

EFECTOS DE LOS CAMPOS ELECTROMAGNETICOS SOBRE LA SALUD

Definición:
Se llama radiación no ionizante a toda energía en forma de ondas que se propagan a través del espacio.

Origen de las radiaciones no ionizantes:
Los campos electromagnéticos son fenómenos naturales; las galaxias, el Sol, las estrellas emiten radiación de baja densidad, y en la atmósfera existen cargas eléctricas que generan campos magnéticos a los que estamos sometidos permanentemente, y que se hacen mucho más intensos, por ejemplo, durante las tormentas eléctricas.
Pero a estos campos eléctricos y magnéticos naturales se han unido en el último siglo un amplio número de campos artificiales, creados por maquinaria industrial, líneas eléctricas, electrodomésticos, etc. que nos exponen a diario a una radiación adicional. Si bien, con alguna excepción, toda esta radiación artificial es mucho más débil que los campos electromagnéticos naturales, en muchas profesiones del sector electrónico, ferroviario y de telecomunicaciones la exposición es continuada.
Efectos biológicos:

La radiación de alta frecuencia y las microondas provocan vibraciones moleculares, produciendo calor --de ahí su empleo doméstico e industrial--, con lo que pueden producir quemaduras a partir de una determinada cantidad de radiación absorbida.

La radiación de frecuencias extremadamente bajas se consideraba inocua. Está demostrado, sin embargo, que puede producir cambios eléctricos en la membrana de todas las células del cuerpo, alterando los flujos celulares de algunos iones, sobre todo el calcio, lo que podría tener efectos biológicos importantes. Así, se han publicado múltiples estudios en las últimas dos décadas, citando una posible relación de los campos electromagnéticos de baja energía con el origen de determinados cánceres, sobre todo leucemias. También se han intentado relacionar con alteraciones del aparato reproductor, neurológico y cardiovascular, y con malformaciones fetales.

Radiaciones electromagnéticas y cáncer:
Aunque es indudable que ejercen efectos biológicos, el papel de las radiaciones no ionizantes como agentes cancerígenos es polémico. Se piensa que, en todo caso, actuarían como promotores tumorales, con escaso o nulo poder inicial para convertir genes normales en oncogenes. En muchos trabajos se ha determinado un mayor riesgo relativo de leucemias, tumores cerebrales y otros cánceres en sujetos que residen en las proximidades de las líneas de alta tensión y entre distintas poblaciones expuestas profesionalmente. La sospecha de asociación más firme se ha establecido con las leucemias infantiles. Sin embargo, los estudios son contradictorios, sobre todo por la dificultad de medir la exposición a la radiación no ionizante y los métodos epidemiológico-estadísticos usados. Así, existen múltiples trabajos en sentido contrario. Desde el punto de vista de la salud pública, se piensa que hay que considerar estos hallazgos como serias advertencias sobre los potenciales efectos adversos de la radiación no ionizante; si bien, ante la falta de evidencia definitiva, la única recomendación podría ser la de "evitación prudente".

domingo, 6 de marzo de 2011

¿PUEDE EL AGUA CURARNOS?

El 70% de la superficie de la Tierra está cubierta de agua. También el 70% de nuestro cuerpo es agua. Podría decirse que todo nuestro universo gira alrededor del agua. Pero, ¿realmente la sabemos todo sobre ella?
El Dr. Masaru Emoto investiga las propiedades sanadoras del agua desde hace más de 20 años. Un día, decidió observarla como nadie lo había hecho jamás. Recogió muestras de diferentes lugares y tomó fotografías microscópicas de los cristales de agua que se forman al congelarla. Los resultados saltan a la vista.
Con el tiempo y una incesante investigación, se ha demostrado que no sólo el ambiente, sino también las palabras, los pensamientos, las emociones e incluso la música, pueden alterar la estructura molecular del agua. Y si nosotros somos agua, todo lo que le afecta a ella lo hace también en nuestro organismo actuando directamente sobre la salud.

sábado, 5 de marzo de 2011

¿Están preparados científicamente nuestros dirigentes?

Aquí podéis leer a alguién que utiliza la RAZÓN y sus conocimientos científicos.

PORQUE SE CONSUME MENOS PETROLEO A 110 QUE A 120 km/h
Nuestro Ministro de Industria, el señor Sebastián, y en consecuencia el entero Gobierno de España, han tomado la decisión de bajar la velocidad máxima en las autovías y autopistas, porque dicen que, así se consumirá menos energía y en consecuencia menos petróleo.
¿Y como es esto posible si va en contra del principio de conservación de la energía?
Si va mas lento el vehiculo, se tarda mas en llegar al destino y se consume lo mismo ¿o no?
Miren ustedes:
En ingeniería, utilizamos unas ecuaciones matemáticas empíricas perfectamente comprobadas con los fenómenos reales, que relacionan la energía (potencia H) con el par motriz (F▪R) y con la velocidad (n) de un vehículo, de tal forma que Par = F▪R = k▪H/n
Si el vehiculo va por una autopista, a par constante, al aumentar la potencia o energía consumida, aumenta la velocidad n, pero como efectivamente se llega antes al destino, la energía consumida en el recorrido es la misma, yendo a 110 que a 120 km/h.
Pero los vehículos con motores de explosión no pueden ir a par constante, porque cuando llegara una cuesta, al necesitar mas par o fuerza en las ruedas para “levantar” el peso del vehiculo, no podría subir, y lo mismo ocurriría con la carga del mismo, pues a más carga, es necesario más par.
En consecuencia, el diseño del motor ya implica que al elevar el número de revoluciones aumenta la potencia y por tanto la energía consumida y también el par.
Esto hace que, en autovías y autopistas, al acelerar el coche para ir a mas velocidad, de forma automática, estamos elevando el par motriz sin ser necesario, con lo cual, empezamos a consumir mas energía de la que necesitamos, si lo hiciésemos a par constante, que podríamos hacerlo, si no fuese por lo complejísimo que resultaría el diseño del nuevo motor.
Es mejor por tanto, consumir un poco mas, que llevar un motor muy complejo mecánicamente, suponiendo que se pudiera construir de forma económicamente aceptable.
Por tanto, efectivamente, y dependiendo del diseño de cada tipo de motor, los vehículos consumen mas petróleo a mayor velocidad, por lo que siempre existe un ahorro al disminuir la velocidad, pequeño, pero existe, y eso se puede ver en las características del motor del vehículo
Esto no sucede en los coches eléctricos que podemos gobernar el para motriz a voluntad independientemente de la potencia y de la velocidad. Por tanto, lógicamente, esta mediada solo es efectiva a los vehículos con motor de explosión.
No obstante, tendremos que empezar a preguntarnos cual será la velocidad mínima que podremos ir por las autopistas, de seguir así con la escasez y el encarecimiento del petróleo, suponiendo que podamos ir claro.
Todos, incluidos los políticos que nos gobiernan y los de la oposición, ya sabían que esto algún podía llegar ¿Y que han hecho para conseguir que no nos afectara? ¿Qué alternativas han buscado o conseguido a las fuentes de energía del petróleo?
Pues como vemos, nada. Pero esto no es lo más grave, lo mas grave es que tampoco existe nada de solución para próximo futuro. Y claro, ahora en el 2011, después de pasar por el pico de máxima producción petrolera en el 2007, ya empezamos a ver las orejas al lobo, a nada que se mueven los países productores, que a su vez, ven como se van agotando sus pozos de petróleo de forma inexorable.
Y para mas INRI, resulta que, nosotros tenemos una nueva FISICA TEORICA UNIFICADA basada en la nueva teoría Unificada Física de Cuerdas CFD, testada con pleno éxito durante mas de 14 años ya, que predice las nuevas fuentes de energía RME casi inagotables del futuro de la humanidad, que ya están diseñadas, y que para desgracia de todos, nadie las toma en serio.
Es mas, pretendimos presentárselas hace dos años al Ministro de Industria, señor Sebastián, y entregarle un ejemplar del libro que recoge esta nueva física, para que nos ayudara hacer los primeros prototipos, como se ayuda al cine para hacer películas, y todavía estamos esperando que nos llame, y eso que, íbamos con una carta de presentación del señor Juan Velarde, famoso economista del Tribunal de Cuentas, que si leyó nuestro libro.
Esperemos que estos nuevos políticos que vienen, no sean tan catetos, ni tan prepotentes, ni tan mal pensados, y puedan desligarse de una ciencia física oficialista anglosajona vencedora, secreta, de pensamiento único y errónea, que hace mucho que dejó de ser ciencia física para convertirse en una tecnología del tres al cuarto, sin base de conocimiento y sin futuro.
P. D.
Al Ministro de Industria: todavía le estamos esperando. Saludos
FCO MORENO MECO -- Ingeniero y Científico --

miércoles, 2 de marzo de 2011

COMUNICACIÓN NEURONAL A DISTANCIA


La comunidad científica pensaba que las neuronas cerebrales se comunicaban mediante conexiones físicas conocidas como sinapsis. No obstante, un equipo de neurocientíficos financiados con fondos comunitarios ha descubierto indicios sólidos de que también lo hacen mediante campos eléctricos débiles, un descubrimiento que podría aclarar el origen biofísico de la cognición.

El estudio, publicado en un artículo de la revista Nature Neuroscience, recibió fondos del proyecto EUSYNAPSE («De moléculas a redes: conocimiento de la patología y la fisiología sináptica del cerebro mediante modelos de ratones»), que recibió 8 millones de euros del área temática «Ciencias de la vida, genómica y biotecnología aplicadas a la salud» del Sexto Programa Marco (6PM) de la UE.

El Dr. Costas Anastassiou, autor principal del estudio y postdoctorado del Instituto Tecnológico de California (Caltech, Estados Unidos), y sus colegas explican que el cerebro forma una red intrincada de células nerviosas, también conocidas como neuronas, que emplean señales químicas o eléctricas para comunicarse entre sí.

Un campo eléctrico diminuto rodea la neurona cada vez que un impulso eléctrico la recorre. A escala de unas cuantas neuronas el fenómeno se asemeja a personas que estuvieran manteniendo conversaciones. Pero cuando se activan todas a la vez es como el clamor del público en un estadio.

Este «clamor» es la suma de todos los campos eléctricos diminutos creados por la actividad neuronal organizada del cerebro. Aunque se sabe desde hace tiempo que el cerebro genera campos eléctricos débiles además de la actividad eléctrica inherente a la activación de las células nerviosas, estos campos se habían considerado como epifenómenos, efectos secundarios superfluos.

De estos campos débiles no se sabía nada debido a que normalmente son demasiado débiles como para medir el que genera cada neurona, del orden de las millonésimas de metro (micras). Por tanto, los investigadores decidieron determinar si estos campos débiles influyen o no en las neuronas.

En condiciones experimentales resulta complejo medir los campos que surgen o afectan a una pequeña cantidad de células cerebrales. Para ello se utilizaron electrodos extremadamente pequeños colocados muy cerca de un grupo de neuronas de rata con el fin de buscar «potenciales de campo local», los campos eléctricos generados por la actividad neuronal. De este modo lograron medir campos débiles de incluso un milivoltio (una milésima de voltio).

En relación a los resultados, el Dr. Anastassiou indicó que: «Debido a la dificultad que entrañó situar tantos electrodos en un volumen tan pequeño de tejido, los descubrimientos realizados son verdaderamente novedosos. Nadie había sido capaz de obtener tal grado de resolución espacial y temporal.»

Sus hallazgos fueron sorprendentes. «Observamos que campos tan débiles como de hasta un voltio por metro alteran en gran medida la activación de ciertas neuronas y aumentan la SFC [“coherencia de pico-campo” o spike-field coherence], la sincronía a la que las neuronas se activan con respecto al campo», indicó.

Durante ataques epilépticos convulsivos, por ejemplo, ciertas partes del cerebro generan campos eléctricos de gran intensidad, del orden de los 100 milivoltios por milímetro. No obstante, este estudio demostró que campos de energía mucho más débiles, al ser dirigidos a una zona receptiva de neuronas, crean lo que los investigadores denominan un acoplamiento efáptico.

Esta «conexión» entre campos de energía podría suponer otro modo de coordinación dentro del cerebro distinto a los canales normales de las sinapsis y las neuronas. El Dr. Anastassiou sugiere que una SFC mayor «puede mejorar considerablemente la cantidad de información transmitida entre neuronas así como su fiabilidad».

Este estudio se suma a los trabajos dedicados a averiguar la dependencia del pensamiento con respecto a la actividad coordinada de distintas regiones cerebrales. Muchos neurocientíficos entienden que la actividad relativamente lenta y entrelazada prácticamente a niveles infinitos de las neuronas y las sinapsis no explica la velocidad y la eficiencia del pensamiento.

«Estoy convencido de que conocer el origen y la funcionalidad de los campos cerebrales endógenos conducirá al logro de distintos descubrimientos sobre el procesamiento de la información en cuanto a circuitos se refiere, nivel que en mi opinión es el origen de los conceptos y las percepciones», indica el Dr. Anastassiou.

«Esto nos permitirá estudiar el origen de la cognición a partir de la biofísica desde un punto de vista mecanicista, en mi opinión el santo grial de la neurociencia.»
Para más información, consulte:

Instituto Tecnológico de California (Caltech):